Llegue al laboratorio y trabajé un rato. Hay un programa para los interns como yo para visitar varios lugares. Esa tarde nos tocó a ir a Google. Intercambio de correos entre los interns para compartir carro. Un compañero de mi grupo dice que le prestarán uno y me ofrece llevarme. Salimos cerca de medio día un poco hambrientos. (Otros se adelantaron y visitaron a sus amigos interns en Google con el unico fin de conseguir comida gratis). El carro resultó ser un Audi convertible. Salimos para allá con la musica a buen volumen y la brisa fresca, y el sol. Llegamos a Google. Charla técnica. Algo de comida. Quizás todo demasiado apresurado. El ambiente es de excitación. Los colores. Los proyectos. La sensación de sentirse en un gran momento. Un amigo comentó que se parecía demasiado a estar en la universidad: "We are sooo coool". En todo Google ha creado un montón de servicios que han hecho del mundo un lugar mejor. En el camino se han hecho muy muy ricos.
De vuelta al lab. Trabajo otro rato y salgo para un pub en Castro Street donde se reunen varios de la zona que trabajan en cosas similares. Eramos unos seis. Las conversas iban desde cosas de lo que hacemos, hasta planes, etc. Mi compañero de apartamento y yo eramos interrogados sobre las tesis, y que haríamos después. Pedí una Corona, quizás un poco raro en un Irish Pub. La conversación derivó en las diferencias entre tener un avión y un barco. Uno de ellos vuela. Y el otro ahora trabaja al lado del mar y se ha comprado algo pequeño. Esta gente no es de la mas rica de la zona. Pero les alcanza para comprarse un avioncito o una cosa que flota. Yo no entro en el tema, aunque secretamente me gustaría ir a Choroni por mar.
Volvimos a casa, el lugar que logramos pagar. Nos conseguimos a unos mexicanos que habíamos conocido antes. La mayoría son de Oaxaca (leer uajaca), y hablan Zapoteco entre sí. Una lengua de la que nunca había oído, pero es hablada por casi un millón de personas. Estos mexicanos son varios hermanos y primos. Llegados por acá hace unos ocho años, poco a poco. Aquí hay muchas oportunidades. Me dice uno de ellos, con el que más puedo hablar en Castellano. Los demás hablan muy mal castellano, y el Zapoteco no es mi fuerte. Yo iba traduciendo para mi compañero de apartamento. Terminaron invitándonos al bautizo del hijo de uno. Habría Mole y Tamales. Yo me sentí honrado. Nos invitaron una cerveza: Tecate, primera vez que la veía. ¿Es la que más les gusta? - les pregunté. Corona!! me dijo uno de ellos. Estas deben ser bastante más baratas. Los sueldos que se levantan como mecánico, en un Car Wash, o en la construcción no dan como para lujos. Pero si para invitarle una cerveza a unos casi-desconocidos.
Entre en el apartamento. Había sido un día denso. Esto tengo que escribirlo, dije. De eso hace más de un mes. Hoy dejo el rastro de éstas conexiones.
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1 comentarios:
Puff... yo invitandote a encontrarte con unas chicas blogueras...y tu en Google.... que fuerte tio!
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