lunes 29 de octubre de 2007

Que cada quien tome su bando

A la hora de tener opinión política todo el mundo coge su bando. Conservador, prodesarrollismo, de derechas digamos. O progresista, antisistema, de izquierda digamos. Sino, critica a uno y a otros diciendo que son iguales, y sin involucrarse en una acción concreta. Son tres grupos militantes que reconozco por ahi. (1) Bush. (2) Ignacio Ramonet. (3) Después un montón de intelectuales, sobre todo europeos, que sólo critican.

Hablaba con un amigo V. sobre la presentación de Naomi Klein sobre su nuevo libro La Doctrina del Shock. V. recordaba las citas de Naomi diciendo como muchos teóricos neoliberales reconocen que los cambios que proponen pueden hacerse mas fácilmente en momento de crisis. Recordaba que Lenin hablaba del momento revolucionario, cuando podía avanzarse para lograr la revolución.

Es posible que yo esté cayendo en el tercer grupo, pero yo entiendo que hay que hacer un trabajo casi publicitario para dar a conocer las criticas que se pueden hacer frente al sistema como está montado. Y entiendo que dar a conocer requiere simplificar. Escuche a Ignacio Ramonet hace unos meses, y fue la sensación que me dejó.

Lo que no comparto es que las posturas criticas - es decir, la (1) y la (2) - no hagan autocrítica. Ejemplo fácil: cualquier intelectual de izquierda tendría que hacer mea culpa de cuando la izquierda mundial era incapaz de criticar los asesinatos en masa de la extinta Unión Soviética. Por poner un ejemplo más actual. No es posible que no se pueda hacer una crítica, al menos en forma de pregunta, a la situación de presos políticas en Cuba. No es normal que alguien esté preso por oponerse al gobierno de Fidel Castro. Eso se dice y punto, sin que tengan que condenar todo la experiencia cubana ni terminar apoyando el bloqueo. También critico que los profesionales de la crítica - grupo (3) - no comprenda la necesidad de involucrarse, que implica probar, experimentar, caminar, aun a riesgo de equivocarse.

Así, tomando bandos, el mundo va como va. Los países van como van. Y convertimos la posibilidad de cambiar las cosas en otra ideología más, que se autoafirma en primer lugar.

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4 comentarios:

Jeanfreddy El Irresponsable dijo...

Cómo sabemos, estamos de acuerdo. Los de "izquierda" aplauden a Castro, Ramonet y añoran la URSS siempre con la excusa del espejo: pero EEUU tiene Guantánamo, la FOX es derechista o la CIA ha asesinado más gente. Todo lo malo es culpa del saboteo, de los contrarrevolucionarios, de la traición patria. Del otro lado es aún peor, sólo existen los presos políticos, sólo existe el pasado guerrillero o las matanzas. De los logros sociales, nada. Qué terrible es estar en el medio.

ALEJANDRO PÉREZ MELÉNDEZ dijo...

Lo de los bandos es confuso y antes de tomar partido, duélale a quien le duela, lo más sensato sería ir descubriendo qué es qué realmente. Decir que si la "izquierda" esto o la "derecha" aquello, dada la complejidad del mundo en el que vivimos, me parece demasiado cercano al estereotipo (y de seguro hay muchos interesados en que eso se mantenga así). En el mundo actual, en el que al desaparecer la bipolaridad Este-Oeste se han hecho por fin visibles las desigualdades Norte-Sur, no podemos seguir guiándonos por esos parámetros que son a todas luces obsoletos. Y tampoco podemos pensar (ni asegurar), porque sería un error, que toda persona que se autodefine "de izquierdas" es admirador de Castro o de la URSS, como sería un error decir que alguien "de derechas" es admirador de Mussolini y de los campos de concentración nazi. Si aún así queremos hablar de bandos, casi que mejor, hablar de "los de arriba" y "los de abajo", es decir, de los que tienen todo y se erigen en el centro del mundo y de los que no tienen nada y se hallan en la periferia. En un escenario como ese, los supuestos bandos no pueden reducirse a algo tan sencillo como izquierda-centro-derecha. En realidad, parte del problema actual es que mucha (muchísima) gente no sabe o no ha terminado de descubrir que hay otras tantas posiciones posibles. Por decirlo de una forma un poco simplista, hay que dejar de pensar en 2D y comenzar a hacerlo en 3D. Lamentablemente, nadie parece dispuesto a dejar que la gente cobre conciencia de este tipo de cosas. Todo lo contrario...

enric dijo...

El teu V. és el V. que jo sé?

Sobre el tema de Cuba, cansa una mica que se n'hagi de parlar tant. Sembla que per ser una persona coherent s'hagin de deixar clares CADA VEGADA una sèrie de posicions. "Sí, sóc socialista." "Sí, la revolució cubana va ser un triomf contra el capitalisme imperialista." "Sí, la revolució no ha solucionat tots els problemes de Cuba." "Sí, vull que els problemes de Cuba es solucionin, i que la pobresa hi desaparegui, i que no hi hagi presos polítics." És molt pesat, però no gaire difícil, ser coherent.

El que més em molesta és que aquesta coherència no s'exigeix a la "gente normal" que llegeix El País, o El Periódico. No se'ls exigeix que cada cop que parlen dels presos polítics a Cuba, recordin que als estats Espanyol i Francès també hi ha presos polítics (i repressió, i corrupcció, i pobresa). És que els presos polítics que hi ha a les presons espanyoles es poden oblidar, però els que hi ha a les presons cubanes no?

hlp dijo...

Alejandro, perdon por tardar en responder. Yo creo que muchos se nutren de no entrar a ver que significan las vainas. Tampoco veo en puertas una oportunidad de verlo con mas cuidado.

Quizas la alergia a la hipocrecia ayude un poco.

Enric, si V. es V.

Estoy de acuerdo. Creo que nombraba ciertas cosas de las que se un poco más. Para el registro, ¿podrías comentar sobre los presos políticos en España?

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