¿Cuánto nos cuesta informar y estar informados? es la pregunta que se planteó en el
II Seminario Internacional en Caracas.
En medio de mi llegada a Caracas, y de la adaptación que eso significa, hice un alto de un día para conversar sobre algo que me parece cada día más crucial.
¿Por qué muchos
países no funcionan? ¿Por qué el sistema financiero de los mundos desarrollados ha entrado en crisis? En ambos casos un factor es la información. Muchos gobiernos hacen lo que quieren a escondidas, y se ríen cuando alguien pregunta. Los
yuppies de
Wall Street y los
políticos de los Estados Unidos causaron una crisis al crear instrumentos imposibles de entender. Fueron prácticamente diseñados para ocultar los riesgos involucrados.
¿Por qué unos pocos se hacen ricos rápidamente? Información privilegiada es una expresión que surge en algunos juicios sonados en algunos países. Pero también los procedimientos parecen diseñados para requerir un equipo de abogados y administradores.
Hoy hablamos de información pública, quizás con un énfasis quizás demasiado legal, sobre todo en una sociedad donde la legalidad está secuestrada por los poderes políticos y económicos. Una cosa es el acceso formal a la información, y otra que mucha gente pueda vigilar mejor el funcionamiento del aparato público.
De las experiencias que han contado, los periodistas aparecen con frecuencia pidiendo información. Alfredo Meza (del Colegio Nacional de Periodistas) contó de cómo en México la ley de acceso a la información permitió ver la complicidad entre los medios y el gobierno del
PRI. No es suficiente con los Medios como contrapeso. Enfatizar sólo la apertura de
información publica puede aparecer como una petición
interesada, especialmente en
países como Venezuela donde los medios han tomado partido y dejado de informar.
Solo
tendrá credibilidad la iniciativa de los periodistas si dan poder real a los ciudadanos, si se exponen a sus criticas. De lo contrario solo aparece un intento de redistribuir el poder. Si los medios dejaran controlar, se ganarian al ciudadano en su lucha. Eso requiere dar capacidad de microaccion al ciudadano.
actualización: Esto lo postee con el poco Wifi, la poca bateria que quedaba en mi Palm, por lo que la redacción está fatal. Así se quedará. Vuelta a la tesis.
actualización2: Agregué unas oraciones al parrafo final, que se me cortarón al postear desde la Palm.